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Unicaja Banco prevé que la economía andaluza crezca entre un 3,7 y un 5,7% y el empleo entre un 0,4 y 1,6% en 2021

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MÁLAGA, 15 (EUROPA PRESS)

El Producto Interior Bruto (PIB) de Andalucía podrá crecer en 2021 entre el 3,7 por ciento, en el escenario menos favorable, y el 5,7 por ciento, en el más favorable. Asimismo, se prevé un aumento del empleo entre el 0,4 por ciento y el 1,6 por ciento, situándose la tasa de paro entre el 23,0 por ciento y el 23,9 por ciento, según el número 104 del informe trimestral ‘Previsiones Económicas de Andalucía’, que, como en ediciones anteriores, ha sido elaborado por Analistas Económicos de Andalucía.

Según se recoge en el informe, de acuerdo con la Contabilidad Regional de Andalucía, publicada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, el PIB de la región andaluza en 2020 ha registrado una caída del 10,3% (-10,8% en España), con una aportación negativa de todos los componentes de demanda, a excepción del consumo de las administraciones públicas.

Por su parte, según los últimos datos publicados por la Encuesta de Población Activa (EPA), el empleo disminuyó en el promedio del año un 3,2%, situándose la tasa de paro en el último trimestre de 2020 en el 22,7%.

Este informe se divide en tres apartados: entorno económico; evolución reciente de la economía andaluza, y previsiones económicas de Andalucía 2021.

Asimismo, este último informe elaborado por la sociedad de estudios del Grupo Unicaja Banco incorpora un recuadro que centra su atención en los fondos europeos para la recuperación económica.

EVOLUCIÓN RECIENTE DE LA ECONOMÍA ANDALUZA

Según la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía, publicada por el IECA, en el cuarto trimestre de 2020 el PIB regional creció un 0,3%, frente al 14,2% del trimestre anterior, como consecuencia del empeoramiento de la situación sanitaria en el tramo final del ejercicio que conllevó la reintroducción de restricciones a la movilidad y la actividad. En términos interanuales, se registró un descenso del 8,7%.

La aportación de la demanda interna ha sido de -6,9 puntos porcentuales (pp). La inversión disminuyó un 17,8% en términos interanuales, en tanto que el consumo de los hogares lo hizo en un 8,3%.

Únicamente aumentó el gasto en consumo de las administraciones públicas (5,8%). La contribución del sector exterior también fue negativa (-1,8 p.p.), con un mayor descenso de las exportaciones de bienes y servicios que de las importaciones (-24,6% y -18,5%, respectivamente).

Desde la óptica de la oferta, el aumento trimestral del PIB responde al crecimiento del sector servicios, dado el incremento de la actividad en las ramas del comercio, transporte y hostelería, actividades profesionales y Administración pública, que, en su conjunto, representan algo más de la mitad del Valor Añadido Bruto (VAB) regional y casi el 70% del sector terciario.

En términos interanuales, únicamente mostraron tasas de crecimiento positivas el sector agrario (9,4%) y las ramas de Administración pública (3,1%) y de actividades financieras (5,0%). Por el contrario, las actividades vinculadas al comercio, el transporte y la hostelería, así como las artísticas y recreativas, experimentaron descensos superiores al 20%.

En el conjunto de 2020, el PIB andaluz ha registrado un descenso del 10,3% (-10,8% en España). El sector primario junto con las actividades financieras y de seguros y los servicios de no mercado son las únicas ramas de actividad que crecieron el año pasado. Desde el punto de vista de la demanda, se ha producido un descenso generalizado, exceptuando el consumo público, con caídas superiores al 10% del consumo de los hogares, la inversión y las exportaciones.

En lo que respecta al mercado de trabajo, los datos de la Encuesta de Población Activa y las cifras de afiliación a la Seguridad Social reflejan una recuperación parcial del empleo perdido desde el inicio de la pandemia, encontrándose a finales de febrero 121.398 trabajadores en situación de ERTE.

Según la EPA, en el cuarto trimestre de 2020, el número de ocupados en Andalucía se incrementó en casi 100.000 personas, situándose en 3.083.000. Han recordado que esta cifra incluye a los afectados por ERTE con suspensión de empleo. En términos interanuales, el empleo disminuyó en 53.000 personas (-1,7%), con un descenso en los servicios de mercado, en especial, en la rama de comercio, transporte y hostelería de casi 110.000 ocupados. La tasa de paro aumentó 1,9 pp en términos interanuales hasta situarse en el 22,7% (16,1% en España).

Por su parte, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social se situó en febrero en 3.095.272, lo que supone una disminución del 1,4% con relación al mismo mes de 2020 (-2,1% en España). Por ramas de actividad, destaca la caída en el sector servicios, especialmente en hostelería y en actividades artísticas, descendiendo también el número de trabajadores en las actividades inmobiliarias o el comercio.

PREVISIONES ECONÓMICAS DE ANDALUCÍA PARA 2021

Las previsiones realizadas por Analistas Económicos de Andalucía apuntan a que en 2021 el PIB andaluz podría crecer un 5,7%, en línea con lo estimado para el conjunto de España. Este crecimiento podría ser inferior, del 3,7%, en un escenario más adverso.

Al respecto, han señalado que “la incertidumbre sigue siendo muy elevada, y la evolución de la pandemia y los procesos de vacunación continúan condicionando la recuperación económica”.

De igual modo, se estima que, en el promedio de 2021, el número de ocupados aumente un 1,6%, alcanzando los 3,1 millones, en torno a 47.100 más que en 2020. Por su parte, el número de parados podría crecer casi un 6%, situándose la tasa de paro en el promedio del año en el 23,0%. Esta tasa podría ser superior en un escenario más adverso (23,9%), estimándose, en este caso, un crecimiento del empleo del 0,4%.

ENTORNO ECONÓMICO MUNDIAL Y NACIONAL

Por otro lado, según el último informe de la OCDE, en el tramo final de 2020 se produjo en muchos países un repunte de los contagios, que dio lugar a la introducción de nuevas medidas de contención de la pandemia y que se ha intensificado en los primeros meses de 2021.

Para este ejercicio, se estima un crecimiento de la economía mundial del 5,6%. Se espera que, a mediados de 2021, la producción mundial recupere los niveles previos a la pandemia, en caso de que se alcancen los objetivos de vacunación previstos y no surjan nuevas variantes del virus que puedan traducirse en un empeoramiento de la situación epidemiológica.

En este contexto, en el cuarto trimestre de 2020, la economía española mantuvo los niveles de producción en relación con el trimestre anterior. En términos interanuales, la variación del PIB se situó en el -8,9% (-4,9% en la Zona Euro).

Diferenciando por componentes, desde la perspectiva de la demanda, se produjo un descenso generalizado, exceptuando el consumo de las administraciones públicas. Destaca la caída de las exportaciones, superior al 15%, especialmente en el caso de los servicios turísticos, en tanto que el consumo de los hogares ha disminuido más de un 9%. Desde la perspectiva de la oferta, todas las ramas de actividad han experimentado una contracción, a excepción del sector agrario, administración pública y actividades financieras y de seguros.

En el conjunto de 2020, la economía española ha registrado una caída de la producción del 10,8% (-6,6% en la Zona Euro). Para 2021, el crecimiento estimado por la OCDE se sitúa en el 5,7%, tras la revisión al alza que se ha llevado a cabo, la mayor de entre las principales economías de la Zona Euro.

Por su parte, el Banco de España prevé un incremento del 6,0%, en el escenario central, con un mayor aumento de la actividad en la segunda mitad del año, sustentado en los avances en el proceso de vacunación y en la implementación de proyectos ligados al programa de fondos europeos Next Generation (NGEU, por sus siglas en inglés), si bien parte del impacto positivo de estos últimos se trasladaría a 2022.