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La CEV califica de «frágil y asimétrica» la recuperación económica en la Comunitat Valenciana

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VALÈNCIA, 4 (EUROPA PRESS)

El Informe de Coyuntura y Perspectivas Económicas de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) de mayo de 2021 califica de «frágil y asimétrica» la recuperación de la economía valenciana.

Según su análisis, la ralentización iniciada en el cuarto trimestre del año pasado, afectada principalmente por el deterioro de la actividad en el sector servicios se ha acrecentado en el primer cuatrimestre de 2021 debido a las nuevas restricciones a la actividad y movilidad implantadas tras el periodo navideño y el surgimiento de una cuarta ola, frustrando así las expectativas de recuperación.

Las ramas más afectadas (hostelería, alojamiento, transporte y comercio) tienen además un gran peso en la estructura productiva de la Comunitat y un elevado efecto multiplicador sobre el resto de la economía, apunta la CEV.

En este sentido, el informe señala que la recuperación de la economía con mayores grados de solidez y con una contribución más homogénea del conjunto de las ramas productivas va a estar «muy condicionada por la evolución de la situación sanitaria y de los avances en la vacunación», así como por el número de agentes económicos -empresas, autónomos y trabajadores- que resistan y se mantengan activos en esta última fase de la crisis.

RECLAMA «ESFUERZOS ADICIONALES»

En este contexto, y con el objetivo de impedir que se destruya más tejido productivo y empleo y que la mayor parte posible de empresas, autónomos y trabajadores contribuyan a la recuperación definitiva de la economía, desde la patronal reclaman «esfuerzos adicionales».

En concreto, la CEV pide que se acelere el proceso de vacunación y que «cuanto antes» se cumpla su objetivo sanitario y económico. «El sector turístico no puede perder otro verano», advierte. También solicita que los ERTE se amplíen más allá del 31 de mayo, «en consonancia con la situación real de las empresas».

Asimismo insta a ampliar el monto de las medidas de apoyo, a implementarlas de forma rápida y ágil y a sostenerlas «durante el tiempo necesario para afianzar la sólida recuperación de la economía». En el caso de las ayudas directas, señala que «deben incidir no sólo sobre la liquidez, sino también sobre la solvencia de las empresas y autónomos con viabilidad real».

Respecto al Plan Next Generation EU, el empresariado avisa que «debe llegar también a las pymes» y añade que «las necesarias reformas económicas de calado deben consensuarse con criterio e implementarse en el plazo más breve posible». Y en materia de impuestos, insiste en que «no es momento de subir la presión fiscal».

«PANORAMA DESFAVORABLE»

En su análisis de situación, la CEV precisa que el sector primario, pese a pertenecer al grupo de actividades esenciales que no ha interrumpido su actividad y ser el único sector que registró en 2020 un avance, sigue presentando un «panorama desfavorable».

A excepción de los cítricos, la mayoría de los cultivos y cabañas ganaderas siguen atravesando problemas de comercialización, falta de rentabilidad y descapitalización en sus explotaciones, advierte.

El sector industrial finalizó 2020 con avances interanuales en sus niveles de producción, pero en los primeros meses del año ha vuelto a descender a nivel agregado. No obstante, la evolución de las ramas manufactureras no es homogénea. Entre enero y febrero ha destacado el dinamismo de las ramas de azulejos, extractivas y refino; energía y agua, productos minerales no metálicos y, a más distancia, madera y química.

Por el contrario, las ramas del cuero y calzado, material y equipo eléctrico, electrónico, informático y óptico, maquinaria y equipo y material de transporte han registrado descensos de dos dígitos. Los datos hasta febrero indican que la ralentización de la industria manufacturera en estos últimos meses ha sido más leve que la de la media nacional.

La construcción sigue «gravemente afectada» por los efectos de la pandemia y los indicadores del primer bimestre del año arrojan «desplomes en la licitación oficial y caídas en los visados de dirección», alerta el informe. La compraventa de vivienda y las hipotecas constituidas también están cayendo.

El ‘macrosector servicios’ presenta un balance adverso en los primeros meses del año. Salvo las actividades profesionales, científicas y técnicas, que avanza tímidamente, el resto de las ramas ha experimentado un retroceso en los dos primeros meses del año.

Destaca el desplome en la cifra de negocios de la rama hostelera, encorsetado por las restricciones a la actividad y la movilidad. El comercio también registra un retroceso en su actividad. El número de turistas, las pernoctaciones y el gasto medio diario de los turistas acumulan «desplomes históricos» y reducen la rentabilidad de la rama hotelera a mínimos.

El intenso retroceso del comercio internacional también ha afectado al comercio exterior de la Comunitat. Sin embargo, en 2020 la mayor caída de las importaciones ha mejorado saldo comercial valenciano y la tasa de cobertura. En el primer bimestre del año las exportaciones siguen siendo inferiores a las del año anterior, pero la diferencia es menos aguda que en trimestres anteriores y el saldo comercial ha mejorado.

Destacan por su dinamismo las partidas de frutas, hortalizas y legumbres y productos cerámicos. Por el contrario, el sector automovilístico acumula una intensa caída en sus exportaciones. El calzado ya acumulada una caída importante en sus exportaciones antes de que EE.UU. amenazara con una subida de sus aranceles en un 25%.

Por áreas geográficas, las expediciones con destino hacia la Unión Europea y la zona euro han subido tímidamente y las exportaciones hacia Reino Unido han caído, de momento, menos de lo previsto. En importaciones se han producido bajadas en todas las áreas de origen, salvo en las procedentes de Asia y Oceanía.

Durante el primer trimestre, el número de personas en situación de paro registrado ha subido en 9.560 personas y el número de ocupados, según la EPA, bajó en 40.200 personas. El análisis completo del mercado laboral debe incluir las 81.892 personas que a 31 de marzo seguían sujetas a un ERTE. En el cuerpo del informe se incluye una estimación del total de personas que no está trabajando, pero que en realidad desearía hacerlo.

MÁS CIERRES A PARTIR DE 2022

Por otra parte, los registros indican que en 2020 se destruyó tejido empresarial, con cierres de empresas y bajas de autónomos en todas las ramas productivas. Durante el primer trimestre el número de empresas inscritas a la Seguridad Social descendió en tasa trimestral, aunque supuso un avance en tasa anual. La ampliación hasta el 31 de diciembre de 2021 para la solicitud del concurso de acreedores «retrasará mayores cierres a partir del primer trimestre de 2022», advierte la CEV.